jueves, enero 20, 2011

dos poemas de Marina

Beso

Beso
en un banco
de una plaza
una noche
después de una fiesta.



Sepia

En el circo oímos
el chirrido de una puerta:
camarín de madera,
circo rancho de paja
y sale el trapecista y hace piruetas
y nosotros miramos con todo
el cuerpo el vaivén del suyo:
ojos nuestros trepados de sus piernas
nos invita gran anfitrión
con él vamos y tocamos el cielo
y nadie falta al péndulo mágico
y crece, nos envuelve
hasta que los hilos se aflojan
en nuestras sonrisas:
caen
las narices rojas
mi madre no me mira
se sueltan los ojos
y el trapecista baja
y otra vez la puerta:
el chirrido de la madera
el camarín cerrado
y el cielo
rancho de paja.


Marina Kogan

(pensamos mucho en vos)

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