viernes, abril 16, 2010

Genética metafísica

Mi madre y yo despertamos con frío, medio cuerpo destapado porque las mantas quedaron del otro lado -del que tiene más fuerza, del que se enrosca y se las lleva- y oímos que llueve y pensamos en sopa de verduras, en el olor que larga el caldo después de un buen rato de hervir, en ese aroma que recorre toda la casa y se pega a las toallas del baño, también pensamos en puerros, nunca los compramos, nunca los cocinamos, pero podríamos empezar a hacerlo, una tarta de puerros, y nos levantamos y compramos lo que hay que comprar y cocinamos lo que queríamos cocinar. Ella en su casa y yo en la mía. Sin saber.

2 comentarios:

La campeona de nado dijo...

qué lindo.
me recuerda (versión bizarra) a esto:
suena el teléfono
yo:hola
madre:hola,pupi ¿te estar por bañar?
yo: sí, ¿cómo sabés?
madre: porque yo me estoy por bañar

male star dijo...

ay.
nosotras un día descubrimos que las dos soñábamos recurrentemente con olas gigantes pesadillezcas tipo tsunami.