domingo, febrero 14, 2010

Estamos con la competencia


Por todas las estatuillas que madres y abuelas han lustrado con la misma fe esotérica con la que se tocan la teta izquierda al ver un gato negro; por aquella leyenda urbana que dice que una chica desesperada arrojó la figura por la ventana y justo fue a caer en la cabeza de su futuro novio; por la cumbia que le hace honor y se canta con el mismo énfasis con el que se cantan las canciones de cancha. Por todo eso, preferimos el santoral tercermundista: muerte a San. V, larga vida a San A.

(Y queremos denunciar que el pasquín de la señora de Noble nos plagió)

1 comentario:

alejandro mendez dijo...

Adhiero.
Viva San Antonio (aunque no sé si coincidirán conmigo, no hay que invocar su nombre en vano. He conocido gente que pidió al santo, y después se arrepintió de la "mercadería" procurada)

Abrazo