miércoles, septiembre 30, 2009

imperdible, pescados

martes, septiembre 29, 2009

domingo, septiembre 27, 2009

próximamente

metimos los garfios aquí

* Ana Verónica Suárez
* Andi Nachón
* Belén Iannuzzi
* Celeste Diéguez
* Clara Anich
* Clara Muschietti
* Débora Gamerro
* Fernanda Nicolini
* Gabriela Béjerman
* Jorgelina Arena
* Laura Arnés
* Liliana Ponce
* Marta Miranda
* Mercedes Halfon
* Natalia Fortuny
* Noelia Vera
* Paula Peyseré
* Rosa Lesca

edición a cargo de Germán Weissi y Laura Mazzini

sábado, septiembre 26, 2009

canciones que no pasan de moda

La Gran Salina


La locomotora ilumina la sal inmensa,
los bloques de sal de los costados,
los yuyos mezclados con sal que crecen entre las vías.
Yo vacilo....
y callo....
porque estoy pensando en los trenes de carga
que pasan de noche por la Gran Salina.
La palabra misterio hay que aplastarla
como se aplasta una pulga,
entre los dos pulgares.
La palabra misterio ya no explica nada.
(El misterio es nada y la nada no se explica por sí misma.)
Habría que reemplazar la palabra misterio
(al menos por hoy, al menos por este "poema" )
por lo que yo siento cuando pienso en los trenes de carga
que pasan de noche por la Gran Salina.
La pera trepida en el plato.
La miel se desespera en el frasco cerrado,
para desesperación de las moscas que le acechan posadas al vidrio.
Pero yo no me explico
y hasta ahora nadie ha podido explicarme
por qué me sorprendo pensando
en la Gran Salina.
El hombre de chaleco del salón comedor
se ha quitado los anteojos.
Los anteojos trepidan sobre el mantel de la mesa tendida.
Todo trepida,
todo se estremece,
en el tren que pasa a mediodía por la Gran Salina.
Yo me he sorprendido mirando
la sombra del avión que pasa por la Gran Salina.
Pero eso no explica nada.
Es como una gota que se evapora enseguida.
Hay que distraerse, dicen.
Hay que distraerse mirando y recordando
para tapar el sueño
de la Gran Salina.
Un piano colgado como una araña del hilo
se ha detenido entre los pisos doce y trece...
Un camión pasa cargado de ventiladores de pie
que mueven alegremente sus hélices.
En 1948, en Salta,
fuimos de noche a cazar vizcachas y ranas,
y la conversación se apagó con el fuego del asado,
abrumados como estábamos por el cielo negro
y estrellado.
Nerviosamente encendíamos y apagábamos las linternas
hasta quedarnos sin pilas.
Tampoco puedo explicarme por qué sueño con pilas de linternas,
con pilas para radios a transistores.
Ni por qué sueño con lamparitas de luz,
delicadamente guardadas en sus cajas respectivas.
Ni por qué me sorprendo mirando el filamento roto
de una lamparita quemada.
Nunca he visto...
nunca he podido imaginarme
la lluvia cayendo sobre la Gran Salina.
Yo no tengo objetivos pero me gusta objetivar.
Desde chico intenté cortar una gota de agua en dos
(con una tijera).
Aún hoy intento,
apartando las cosas de la mesa
o ahuyentando amigos,
imitar, imaginarme, la lluvia sobre la Gran Salina.
Tomo una plancha caliente y le salpico gotas de agua.
Pero aunque pueda imaginarme todo,
nunca podré imaginarme
el olor a salina mojada.
Anoche llegué a mi casa a las tres de la mañana.
En la oscuridad, tropecé con un mueble...
y allí nomás me quedé pensando
en lo que no quería pensar...
en lo que creía bien olvidado!
Pero en realidad me estaba escapando
del sueño estremecedor de la Gran Salina.
Y ahora me interrogo a mí mismo
como si estuviera preso y declarara:
"La Gran Salina o Salina Grande
está situada al norte de Córdoba,
cerca (o dentro, no recuerdo)
del límite con Santiago del Estero."
Estoy mirando el mapa...
pero esto no explica nada.
La caja de fósforos queda vacía
a las cuatro de la mañana
y yo me palpo a mí mismo, desesperado,
con el cigarrillo en la boca...
Habría que inventar el fuego, pensarían algunos.
Yo en cambio pienso en los reflejos del tren
que pasa de noche junto al río Salado.
No puedo dormir cuando viajando de noche
sé que tengo a mi derecha
el río Salado.
Paro aún así sigo escapando del gran misterio...
del misterio de la sal inagotable de la Gran Salina.
Recuerdo cuando arrojábamos impunemente naranjas chupadas
al espejo ciejo y enceguecedor de la Gran Salina.
A la siesta, cuando la resolana enceguece más que el sol.
Esperábamos llegar a Tucumán a las siete
y a las dos de la tarde tuvimos que cambiar una rueda
junto a la Gran Salina.
Un diario volaba por el aire...
el sol calcinaba las arrugadas noticias del mundo
del diario que caía sobre la Gran Salina.
Y vi pasar varios trenes
y hasta un jet...
Los pasajeros de los Caravelle
o de los Bac One-Eleven,
no saben que esa mancha azulada,
que a lo mejor están viendo en este mismo momento,
desde ocho mil metros de altura,
esa mancha azulada que permanece durante escasos minutos,
es la Gran Salina,
la Salina Grande.
Pero el jet anda muy alto.
La Gran Salina no conoce su sombra que pasa.
Los pasajeros del jet duermen...
se sienten muy seguros.
En el jet no hay paracaídas.
Los jets no caen. Explotan.
Hace unos años,
un avión que no era un jet volaba, creo, sobre Santa Fe.
De pronto se abrió una puerta
y una camarera tuvo que obedecer calladita
a las sagradas leyes de la física,
y demostrar su inequívoco apego a la ley de la gravedad.
Una ley dura como las piedras metidas en la boca de Demóstenes
que, según dicen, hablaba mucho.
Aquí hay que hacer un minuto de silencio.
Primero, por la dócil camarera sin cama del avión.
Después, por las palabras muertas,
muertas por no decir nada...
misterio, por ejemplo,
que sirve para no explicar lo inexplicable,
lo que yo siento cuando pienso en la Gran Salina,
lo que traté de no pensar un día que caminaba por la Gran Salina
tratando de distraerme y de no pensar dónde estaba,
escuchando una canción de Leo Dan
que pasaba LV12 Radio Aconquija
y el Concierto en sol de Ravel por la filial de Radio Nacional.
¿Qué pensaría Ravel, el finado,
si caminara como yo en ese momento
por la Gran Salina.
Ravel, púdico sentimental,
te imagino tocando el piano que hoy vi colgado
entre el piso 12 y el piso 13.
Sí, pobre Ravel de 1932
con un tumor en la cabeza que ya no lo dejaba componer.
Ravel tocando solo,
de noche (pero eso sí, absolutamente solo)
los "Valses nobles y sentimentales" en medio de la Gran Salina.
Estoy seguro que se hubiera interrumpido
al escuchar el silbato lejano de la locomotora,
para ver el haz de luz a la distancia
y la penumbra sobre la Gran Salina.
Días pasados fui al Hospital.
Hace años yo andaba por allí,
despreocupado y con mi guardapolvo blanco.
Pero ahora, de simple paciente,
sentí el ruidito angustioso
!Trank!
de la máquina de sacar radiografías.
!Y que pase otro! gritó el enfermero.
Pero el otro no podrá explicarme
por qué tengo sed,
por qué voy detrás del agua cautiva de la botella
y de la sal capturada en el salero,
yo, tan luego yo,
capturado en el sueño de la Gran Salina.
Un amigo, alto funcionario estatal,
me ofreció su pase libre para viajar por todo el país.
Total, me dijo, es un pase innominado,
cualquiera lo puede usar...
si se lo presto.
El pase sin nombre me deslumbró
como la marca de la cubierta que leí y releí
cuando cambiábamos la rueda junto a la Gran Salina.
Pero después pensé en Tucumán
(mi segunda provincia)
y en las vértebras azules del Aconquija
horadando las nubes blancas.
Ahora me entero que mi amigo,
el del pase sin nombre,
se separó de la mujer.
Aquí me callo...
Pero el silencio me hace pensar ahora
en lo que no quise pensar cuando miré el pase sin nombre que me ofrecían,
en lo que dejé de pensar hace un momento...
cuando vi pasar el ascensor con una mujer silenciosa
que no me quiso llevar.
Olvidemos el ascensor perdido
y pensemos de nuevo, de frente, en la sal
(cloruro de sodio)
y en el misterio...
Pero como nada es misterio
hagamos una traducción de apuro:
miss Terio
o miss Tedio
o chica rodeada de teros asustados
o algo por el estilo.
Pero no hay distracción que valga.
El ayudante de cocina del vagón comedor
se rasca la cabeza de tanto en tanto
pero sigue pelando papas sin distraerse
en el tren que se acerca a la Gran Salina.
Y el ascensor perdido con la mujer silenciosa
sigue recorriendo kilómetros entre la planta baja
y el piso quince.
El sastre de enfrente que ya comió
se asoma a tomar aire con el metro colgado en el cuello.
Yo pienso en comer, como se ve...
Son exactamente las 14 horas, 8 minutos, 30 segundos.
Y también, no sé por qué,
pienso en el acorazado de bolsillo Graf Spee
que en los comienzos de la última guerra
se suicidó antes que su capitán
frente a Punta del Este.
El Graf Spee yace a treinta metros de profundidad.
Ya nadie se acuerda de él.
Ni siquiera los hombres-rana
que bajaron a explorar sus entrañas.
Pero hasta los hombre-rana
salen a comer a mediodía.
Y a veces, para comer,
sólo se quitan las antiparras y los tubos de oxígeno.
Todavía hay gente que se asombra viendo comer a esos hombres...
con patas de rana.
Los hombres-rana reclaman al mozo la sal que se olvidó!
Dale!... Dale!
Hoy almuerzo con amigos
(si es que no se fueron).
Miraré de costado la sal y pediré pimienta en vez,
porque tengo miedo de quedarme callado,
ya se sabe por qué.
No quiero quedarme callado
ni distraerme,
ya se sabe por qué.
En realidad no se sabe nada
del sueño de la pilas,
de la lluvia sobre la sal,
de la chica del ascensor,
del sastre asomado con el metro colgado
o del tren que pasa de noche indiferente
junto a lo que ya se sabe
y no se sabe.
....................................................
....................................................
....................................................
Hace años creía
que "después del almuerzo es otra cosa"...
es decir que las cosas son otras
después del almuerzo.
Este poema (llamémoslo así),
partido en dos por el almuerzo
y reanudado después, me contradice.
No comí postre.
!Siento la boca salada!
Pero no voy a insistir.
El domingo pasado,
en casa de un amigo poeta,
conocí a un chileno novelista e izquierdista
que se fue a Pekín y que, posiblemente,
no vuelva a ver en mi vida.
Tímidamente, entre cinco porteños y un chileno izquierdista,
metí una frase de Lautréamont
que como buen franchute es uruguayo
y si es uruguayo es entrerriano.
Una frase (salada) para terminar (o interrumpir) este poema:
"Toda el agua del mar no bastaría para lavar una mancha de sangre intelectual"

Ricardo Zelarayán

martes, septiembre 22, 2009

Ah, bueno, ahora entiendo todo

CICLOS / LITERATURA

Un diálogo sobre libros

Luisa Kuliok y Matías Alé, juntos en el Centro Cultural “Caras y Caretas”

- Vida y literatura. Un diálogo sobre libros, desde aquellos que están hoy en la mesa de luz hasta los que formaron e influyeron al entrevistado: un referente importante de distintas áreas de la cultura.
Mike Murphy es mi mejor amigo,
trabaja en Slattery´s y es el mejor barman
cerca del gran canal.

Cuando no tuve dinero,
Mike Murphy me prestó dinero,
Cuando tuve dinero,
Mike Murphy cobró su deuda.

En las calles del canal
Mike Murphy y yo miramos los patos
y los dos pensamos que no tienen gracia
que mucho mejor los caballos
que a los caballos le siguen los perros
que a los gatos no habría que llamarlos de
ninguna manera,
que un pájaro no puede tener nombre.





martín armada, 2008

lunes, septiembre 21, 2009

este es un trabajo para Choi Division

Este viernes presentación del primer libro de ensayos del teórico del cine de Floresta (Seul- Paraguay- Floresta) Domin Choi, hablará muy bien acompañado a ambos costados por colegas y correligionarios, aparentemente después habrá bebidas espirituosas para todos, a nosotras él nos cambió la vida, tal vez pueda hacerlo con ustedes también.

viernes, septiembre 18, 2009

Por la ley de medios

Los abajo firmantes apoyamos la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual porque entendemos que la actual concentración de medios de comunicación en manos de monopolios privados cercena el derecho a la información de nuestra sociedad, avasallando una de las conquistas más importantes y colectivas de la democracia, como es la libertad de expresión, en nombre de la defensa de sus intereses particulares. También entendemos que los binarismos no sirven para llevar adelante un debate productivo sobre esta ley fundamental, porque es una ley que trascenderá a los mismos actores en disputa. Ni el Gobierno ni la oposición ni las empresas monopólicas tienen las mismas responsabilidades, frente a una creciente demanda social de reforma del sistema de medios audiovisuales.


Porque más allá del contexto en que el debate se produce -originado en parte por los intereses que afecta el proyecto de ley- es inaceptable que la comunicación audiovisual siga regulada por una ley que, impuesta bajo la dictadura, cuenta hoy entre sus defensores a entidades como ARPA y ATA, que en ese momento eran parte de la autoridad de aplicación, y que hoy se envanecen en nombre de “la libertad”.

Porque es necesario incorporar la mayor cantidad de gente posible, a través de organizaciones intermedias, a la gestión de los medios y de sus contenidos, y que el Estado garantice una mayor pluralidad, a través de los canales institucionales amparados en la Constitución Nacional y no por intermedio de los intereses económicos de los particulares que, en nombre de la libertad de expresión, aprovechan su desregulada participación en el mercado para manipular la información a los fines de preservar su poder económico y político.

En ese sentido, entendemos al proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual como una oportunidad histórica de fortalecer la democracia, tanto en lo que respecta a sus instituciones como a las posibilidades de participación. Desmonopolizar mejora la calidad de vida democrática porque impide que un solo actor determine la agenda de la conversación pública liberando también a los trabajadores de esos medios monopólicos de las garras de un solo patrón. A su vez no hay democracia posible si los poderes que de ella surgen no garantizan una pluralidad de voces real, que dé cuenta de la polifonía de una sociedad que requiere de la participación de todos sus actores. Libertad de expresión entendida como participación pública de toda la sociedad, de un Estado que la garantiza, y no como construcción comunicacional de los negocios y acuerdos que se hacen puertas adentro. Una ley que garantiza mayor transparencia en la producción y circulación de contenidos, que la ley que nos legó la dictadura y aún hoy sufrimos.

Esta Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual será una Ley de la Democracia, fruto de dos décadas de debates, celebrados en foros, universidades nacionales y entidades de bien público que entienden al derecho a la información libre, plural e independiente como un paso más en la mejora de la calidad institucional y política de una sociedad. A 26 años del fin de la dictadura cívico-militar, se impone la necesidad de revalorizar la libertad de expresión en nombre de los intereses colectivos. Una ley que abra la posibilidad de convertir a la información en un bien público y no en un negocio que ha demostrado responder no sólo a la remanida libertad de empresa, sino a la imposición de políticas y agendas propias de un totalitarismo de mercado que se sustenta en la desinformación y la manipulación de un derecho adquirido por la sociedad en su conjunto.



Karina Arellano - Martín Armada – Mario Arteca - Eduardo Blaustein -Leopoldo Brizuela - Alejandro Caravario - Fabián Casas – Pablo Chacón - María del Carmen Colombo - Juan Desiderio - Lucía De Gennaro - Cecilia Di Genaro - Cecilia Di Gioia - Gabriel Di Meglio -Magdalena Diehl - Elsa Drucaroff - Mariana Enriquez - Horacio Fiebelkorn - Daniel Freidemberg - Romina Freschi - Martín Gambarotta - Griselda García - Alicia Genovese - Mercedes Halfon - Mariano Hamilton - Sebastián Hernaiz – Alejandro Horowicz - Claudio Iglesias - Juan Diego Incardona - Alfredo Jaramillo -Jorge Kaskilioff - Gerardo Jorge - Pablo Katchadjian - Violeta Kesselman - Marina Kogan - Ángela Lerena - Alejandro Lingenti - Joaquín Linne - Pablo Llonto - Gustavo López - Marina Mariasch -Fabián Mauri - Alejandro Méndez - Sebastián Mignogna - Ignacio Molina - Sebastián Morfes - Clara Muschietti - Fernanda Nicolini - Adrián Paenza - Paula Peyseré - Sol Prieto - Sergio Raimondi - Damián Ríos - Martín Rodríguez – Alejandro Rubio - Diego Sánchez - Esteban Schmidt - Federico Scigliano – Sebastián Scigliano – Alejandro Sehtman - Mónica Sifrim -Juan Terranova - Hernán Vanoli - Alejandro Wall - Claudio Zeiger - Luciana Peker- Daniela Pasik- Facundo Di Genova- Ezequiel Hara Duck- Hernan Gerschuny- Mariano Melamed- Adela Ponce de León- Nancy Giampaolo- Pablo Zarfati- Wally Farias- Paulina Cossi- Fernanda Pérez Bodria- Eva Grinstein- Katza Kumik-

jueves, septiembre 17, 2009

Sin querer queriendo

Le ves cara conocida, no sabés si hacerte la tonta o respetar las normas de cordialidad -un gesto, un cabeceo, un hola que tal con la mano con la que te estás agarrando para no caerte en cada arranque del vagón-. Mejor mirar para otro lado. Pero no, en un descuido hacés contacto visual y ella te dice:
-Fernanda!, ¿te acordás de mí? Yo salía con Ricardito...
-Sí, claro, ¿cómo estás?
-Bien, todo bien.
La conversación debía terminar ahí, pero nunca terminan ahí ese tipo de conversaciones: uno se siente en la obligación de decir algo más, al menos para acompañar el hola que tal que así solito suena escaso, casi ridículo y necesita alguna excusa para poder decir, luego, bueno, chau, lindo verte.
Así que esta bocota habló:
-¿Seguís trabajando en esa revista?
-¿En qué revista? No, trabajo en una universidad...
-Ah, ¿pero vos no te habías ido a vivir unos meses a España?
-No, esa no soy yo.
-Ah, pensé que...
-No, no... bueno, lindo verte, chau.

(Necesité dos paradas más para darme cuenta de que la había confundido con la actual novia de Ricardito, la misma por la que la dejó y la condenó a varios meses de rivotril. Maldición).

miércoles, septiembre 16, 2009

buscan en este blog

"planes para hacer cuando llueve"










PD: tenemos algunas sugerencias, pero mejor que cada uno decida, no?

domingo, septiembre 13, 2009

este martes confesamos


Confesionario, Historia de mi vida privada.
Confiesan: Flavia Da Rin, Mercedes Halfon, Damián Ríos.
Este martes Verdadero-Primera Persona- Confesional.
Celebramos los 25 años del Rojas. Habrá barra de tragos.
Invita chica en mini.
A las 21, Corrientes 2038.

viernes, septiembre 11, 2009

el rehab está entre nosotros


no nos olvidamos, de lo artesanal.

jueves, septiembre 10, 2009

siempre te vamos a querer

Sala de espera, jueves 10 am

-Abuela: Qué mal jugaron, ¿no?
-Nieto: Es que son unos pechofríos.
-Abuela: Sí, pechofríos
-Nieto: Y eso que tenemos los mejores jugadores del mundo, Messi juega con el Barca y la rompe.
-Abuela: Pero Messi entrena todos los días con su equipo, acá entrenó una vez, por eso no se entiende con sus compañeros.
-Nieto: Es verdad, tenés razón, pero qué pechofríos.

martes, septiembre 08, 2009

montaña o mar



sinusutis, faringitis, amigdalitis: algo está haciendo síntoma a grito pelado.
escuchamos ofertas laborales en climas más favorables.
no se oye nada, pero no perdemos las esperanzas

lunes, septiembre 07, 2009

Chicas floggers tienen un acercamiento del tercer tipo con Julio

-Deberíamos grabar un video a lo Cortázar, viste que Cortázar escribía sin comas, ¿no?
-No sabía, ¿así, todo seguido?
-Sí, sin respirar.
-¿Cortázar es el de esa novela, Casa Tomada?
-Sí, sí, es un cuento re loco, que dos hermanos se empiezan a encerrar en su casa, se escapan de la madre, es como un Edipo al revés.
-No lo leí, pero me re suena, sí, me re suena.

(Subte D, lunes 20.30)

son aquellas pequeñas cosas


Gracias a D Ch por este regalo que me cambió la vida. Tengamos en cuenta que Mao es el Perón de los chinos. Entonces todo va, más o menos, hacia el mismo lugar.

martes, septiembre 01, 2009

ESTE VIERNES FIESTA DE LLEGAS EN EL ROJAS

25 (AÑOS DEL ROJAS) + 5 (AÑOS DE LLEGÁS)
AMERITAN UNA FIESTA
TOCAN JUAN RAVIOLI Y DAVID PANIZZA (ESTELARES)
PASAN DISCOS: ALE LINGENTI + NAZA CHONG

DESDE LAS 23, EN EL ROJAS, CORRIENTES 2038. GRATIS