sábado, junio 13, 2009

En campaña para el más allá (parte dos)

No son los tacos de la vecina los que me despiertan este sábado por la mañana sino bombos, bocinazos y canciones de cancha que se cuelan entre los sueños hasta que cobran vida propia y rearman el rompecabezas de la vigilia. ¿Marcha? ¿El paso de una barra brava por el corazón de Palermo trash? Agudizo el oído:

"Olelé, olalá, si esta no es la Iglesia, la Iglesia dónde está"...

Y rezo para que no sea una campaña a favor de que a Grassi no le rompan el culo.

5 comentarios:

Dante dijo...

wow.....

la niña z dijo...

Me da un poco de miedo esa gente

Anónimo dijo...

Seguro que a esa gente que va a las marchas le perdonan dos o tres pecados y les dan un choripan!

Protervo dijo...

reza mucho que ese tema debe venir complicado.

Male dijo...

A mí también me despertó una marcha ayer. Una marcha sobre hipólito yrigoyen? No llegué a escuchar todo lo que decían, pero sí que eran mujeres. Algo en la canción decía "mujeres": una decía algo y la otra repetía, pero entonando bien, haciéndose la cantante. O tal vez lo soñé.