sábado, mayo 16, 2009

Runaway train

Y ahora que te sentís parte de la aventura urbana porque volviste a la bici y a subirte a los trenes y a ejercer las artes adivinatorias para pegarle de qué lado viene el furgón o apelás a la buena onda del guarda que te grita, ¡flaca, en el cuarto vagón! entonces vos atravesás el andén sorprendida en tu habilidad para no atropellar gente y llegás al furgón y te metés y te encontrás con los otros bicipasajeros y los mirás con ganas de decirles: muchachos, somos todos parte de lo mismo. La fantasía de la tribu urbana. También hay días en los que seguirías hasta el final y después, hasta donde den las piernas. La fantasía de la huída.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Runnnnnnnnnnn Foresttttttttttt runnnnnnnnnnnnnnnn.

pau dijo...

Andar en bici es eso, yo lo vivo así: una huída. Por eso me gusta tanto.

pd.qué bueno lo de "llegás al furgón y te metés y te encontrás con los otros bicipasajeros y los mirás con ganas de decirles: muchachos, somos todo parte de lo mismo"

Male dijo...

qué bajón que es no saber andar

L dijo...

Seguir y seguir con tanta fuerza sin saber bien porque al principio, para después darte cuenta que te estabas buscando.

Protervo dijo...

siempre pensé que para andar en bici había que mudarse de ciudad.