sábado, abril 04, 2009

Tomar agua, vasos y vasos, las propiedades curativas de las grandes cantidades, cuando se llora, cuando se pasó una noche complicada, cuando se tiene un cactus adentro, un cactus que guarda una gota sola, durante meses, un rostro que aparece con la claridad del agua templada, durante el sueño, mientras cambian las estaciones pero esa gota permanece, es la única cosa que se ha aprendido, a hacerla durar.

2 comentarios:

Nadie Nunca Nada dijo...

El cactus que todos llevamos dentro. Claro, pide agua una vez por semana, sábado o domingo o ambos. Ahora entiendo.
Saludos, gran blog.-

Anónimo dijo...

Tan lejos de tu ser o te tornaste
otra que la fantasia inventa:
descuido a flor de preocupados mares,
que sabes de ese azul que te sustenta?

Geir Campos