domingo, noviembre 02, 2008

¿Por qué no?

Finalmente la convenzo a mi madre de la inutilidad de bajar la imputabilidad, de lo falaz de la polémica. Le hablo de la exclusión, de lo que me dijo Elías Neuman en una entrevista, de la dinámica de este capitalismo financiero y de servicios que ya no necesita mano de obra y por eso no tiene interés en las masas marginales, de las zapatillas como marcas de inclusión y de indentidad, de los reformatorios que en realidad son cárceles de menores, del estudio que asegura que un delincuente juvenil no necesariamente va a ser un delincuente de adulto, excepto que entre en el proceso de judialización. Le hablo así, casi con erudición.

A los quince minutos me bajo del colectivo. Una bandita de pibes de no más de nueve años se me acerca en la boca del viaducto Carrranza. Uno me muestra un palo y me dice "no tené una moneda". Yo lo miro fijo, no le respondo. Él repite y se ríe, y pone el palo en la espalda. Sus compañeros también se ríen. Los miro a todos: están a las carcajadas. Y yo, sin poder disimular el pánico. Saben que les tengo miedo. Los miro y camino entre ellos como si tuviera que atravesar las esfinges mortales de la Historia sin fin. Paso. Y nada sucede. Entonces no puedo evitar que un pensamiento me golpee: ¿por qué no? yo, si fuera ellos, me habría cagado a palos. ¿Por qué no? Yo a una rubiecita que huele bien, usa zapatitos Sarkany, tiene plata en la billtera y un buen celular no se la habría perdonado. ¿Por qué no?

Quizás yo sea mucho más resentida que ellos.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Los pibitos no te ven como enemiga porque -lamentablemente- no tienen conciencia de clase, ellos -todos ellos- sólo quieren zapatillas caras y demás espejitos de colores.
Al margen, que cagada Fer, te mando un beso.

Mazur, de refilón.-

jose dijo...

¿Los zapatitos fueron los que te regaló el mismísimo Ricky?

nicoleta dijo...

Pos claro. Pero temporada 2007.

Dante dijo...

"Los pibitos no te ven como enemiga porque -lamentablemente- no tienen conciencia de clase, ellos -todos ellos- sólo quieren zapatillas caras y demás espejitos de colores."

La cumbia villera es el testimonio de todo lo contrario.

talita dijo...

creo que es el miedo que se alimenta del miedo y cada vez es más grande.
es dificil decir que hubiera hecho cada uno de estar en su lugar.
me gustó tu reflexion final. creo que somos todos muy resentidos. por eso les tenemos miedo, por que al fin y al cabo, ¿no los cagamos a palos todos los dias nosotros a ellos?

Anónimo dijo...

la gente olvida que somos parte de un sistema, que la exclusión social es funcional y necesaria para que nosotros, clase media, podamos seguir sub-sistiendo.
En este marco uno puede abundar en lugares comunes, sin embargo, la forma y sentido de tu relato genera sinapsis...

saludos.

mauro m. dijo...

Una vez leí una reflexión parecida de Mariash o una mina parecida, pero la mina miraba a unos cartoneros y se preguntaba por què no rompían todo. vos fuiste un poco más allá.

Creo que la respuesta (o una posible explicaciòn) a la pregunta que dejás planteada al final del texto está de alguna manera implícita al principio del texto: "lo pibe" saben tanto (o màs, seguramente màs) que la narradora acerca de "judialización" e "institutos de menores" y etc. Saben que tienen màs posibilidades de pasarla aùn peor si se mandan una cagada más grossa.
Todo eso cambiaría si los chabones transaron con la policía y saben que no les va a hacer nada: en ese caso te cagarían a palos y te violarían: te tocarían el violín también, como se decía en otra època.
Pero los pibes andaban nomás por ahí, no te iban a enjuiciar. Y aunque vieron (y leyeron)los zapatitos zarkany de la narradora, también se habrán dado cuenta que sos una buena mina y no los odiabas.

Por eso, es cierto lo que dice el anónimo del último comentario, pero solo en parte. Dificilmente la pequeñoburguesía que consume lujo de industria nacional (y de arriba, medio de prestado) sea el verdadero "enemigo de clase" de la "clase baja" o "proletaria" o "lumpenproletariado".
Y ahí entra también la cuestión de la cumbia villera que menciona manzur, que tambièn es cierto pero solo en parte: cuando en la bailanta cantás "a un cheto vamo a matar" no se trata de verdadero "odio de clase" hacia la pequeñoburguesìa, sino que la cumbia villera es un tipo de discurso doctrinario: la herejìa y la ortodoxia son dos características fundantes de ese tipo de discurso (vease Foucault "El orden del discurso", aunque dicho mas simple serìa: "a un cheto vamo a matar" es el negativo de "y las palma de todo lo negros arriba")

saludos

Anónimo dijo...

tirate a un pozo mauro m.