viernes, noviembre 14, 2008

Lo que mata es la cabeza

Es así: venís caminando, te pega la onda veraniega, leés una pared pintada en la que dice vivi salerno sos una puta, pensás en vivi, y en los del barrio que conocen a vivi, vos no, por suerte, después te decís cosas como estaría bueno tener un vivero, por ejemplo, y finalmente llegás a casa y decidís que este año las plantas deberán morir: conseguir que alguien las riegue durante las vacaciones resulta agotador.

2 comentarios:

Marlboro-Man dijo...

Me pasa de ir ir caminando distraído mirando algo de alguna vidriera, o alguna publicación del kioskito de revistas del centro, mientras voy al trabajo, y chocarme.

Me hago el distraído y sigo caminando como si nada :P

The True Funky Dog Story. dijo...

a mi me pasa lo mismo con cada arbol que me cruzo, me dan ganas de pillarlos a todos!!!

therealfunkydog.blogspot.com