martes, septiembre 30, 2008

El señor de las letras

Trabajo de preguntar y por eso debería preguntarle por qué pega letra por letra sobre un afiche que ya tenía sus letras, pero mejor no pregunto y miro, es domingo, es tarde, somos pocos los que nos tomamos el subte a esta hora, menos los que lo hacemos en Catedral, nadie debería estar acá por placer como este hombre, que saca una hoja de su bolso, una hoja con una letra, y le pone pegamento con un pincel, y otra hoja con otra letra, y de a poco forma una palabra, todavía no sé cuál, ahora sí sé, pero más me fascina esa manera de pegar una con otra con el pincelito, cómo borra las juntas y hace que todo parezca una gran franja blanca con letras negras, así es como se pegan los afiches, las publicidades, pienso, así es como se arman estos carteles gigantes que en realidad están formados por pedazos de hojas pegados con maestría, como lo hace este hombre que es japonés o chino o coreano y tiene un bolso de los que usan los obreros, de esos que tienen cal por fuera y huelen a desodorante por dentro, esto sería como una intervención urbana, pienso ahora, debería preguntarle por qué donde antes había una publicidad para recuperar el cabello ahora está la frase "recupere su li feng" y dos números de teléfono.
Pero no pregunto, no anoto los números, no hago nada, prefiero imaginar posibles respuestas cada noche cuando venga a tomarme el subte y me acuerde del hombre intervencionista de afiches que ahora guarda todo en su bolso, camina hacia la puerta del baño que tiene un cartel de clausurado, y desaparece.

2 comentarios:

jose dijo...

Me gustó este post

Pablo U dijo...

A mí también.