viernes, agosto 15, 2008

Salvación

Hace dos días que deposito mi fe en una almohadilla eléctrica, pastillas de colores y el eterno retorno de la programación del cable: acabo de llorar con el docufilm de un muñecardi que soñaba con conocer a Drew Barrymore y lo logró gracias a los seis grados de separación. Lo más grave es que ya lo había visto ayer.

4 comentarios:

Pablo U dijo...
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Pablo U dijo...
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Pablo U dijo...

Peor es soñar que la nafta está 3 con cincuenta. Como me pasó antes de ayer. Y yo que quería ser artista...

Saludos!.

Regalada dijo...

yo hace un mes que intento con el homeópata, la psiquiatra, el gastroenterologo y en la trillada frase de que " todo es por algo".