domingo, agosto 17, 2008

La boda de mi mejor amiga

Podría decir muchas cosas teniendo en cuenta de que me senté en una mesa en la que el tema exclusivo y excluyente fueron "los casamientos" -dos de las parejas estaban a punto de casarse, otra ya lo había hecho- y que fui con mi (ex) amichongo, quien casi se atraganta cuando le preguntaron si nosotros nos íbamos a casar, y que se lanzó a correr los cien metros llanos con un olímpico "nooo, somos amigos", y que mis padres estaban a tres mesas de distancia y mi profesora de inglés de tercer grado, a cuatro. Pero lo que quiero decir, en realidad, es esto: denuncio públicamente la impunidad de la música de casamiento y a los que bailan (¡y cantan!) dale a tu cuerpo alegría macarena como si fuera el último hit del verano.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Como mínimo, espero que te hayas emborrachado.

a. prats dijo...

¿Cuándo sale la novela "Amichongos"?

jose dijo...

Es una causa muy noble, así que te presto, sin problemas, mi sección 'Canciones que me tienen los huevos llenos'. Hace poco hubo una versión especial con ese tipo de temas, como 'Celebration'.

nicoleta dijo...

Gracias Jose, destruyámoslas juntos.

Anónimo dijo...

Me recordó a esto:

http://orsai.es/2005/09/el_tipo_aburrido_de_la_mesa_del_fondo.php

beso
fran

La Criatura dijo...

No sé porqué, pero los casamientos me parecen la madre de las fiestas. Hay un desbarajuste que está bárbaro: tu familia mirando azorada cómo te empedás, cómo le decís a la nona cuánto la queres, tu ropa se arruga, tu pelo es cualquiera y empezas a bailar de la forma más estúpida temas como Macarena y ¡Ilarilarilé Oh Oh Oh Ilarilarilé Oh Oh Oh!

La Criatura dijo...

Una aclaración ¿válida? (que me llegó tarde...) ¡Detesto todo lo que pasa en los casamientos antes de las 3 de la mañana!