sábado, mayo 03, 2008

Los vecinos de la guerra

A las diez de la mañana el chico-que-según-la-portera-se-droga reedita su pasión matutina por La Renga. Arriba, tiqui tiqui tiqui. "Hola, cómo estas?, sabés, soy la vecina de abajo y tus tacos retumban mucho, no tendrás unas pantuflas...". Fue mi frase en el ascensor hace unos días. Ella ni contestó: la respuesta estuvo en cómo cerró la puerta tijera. Ahora pretty woman taconea de ocho a diez de la mañana, incluidos fines de semana. Abajo ya empezaron con la obra: dos meses más de martillazos. Estoy avisada. Estoy rendida.

3 comentarios:

Pablo U dijo...

Las puertas tijera son un peligro. En todo sentido.

Maria Agustina dijo...

Pobre pretty woman que para vengarse de tu comentario anda en tacos desde las 8 de la mañana. Siempre un placer leerte por aca!

Anónimo dijo...

no se rinda, nicoleta, que nos quedamos sin heroìnas