lunes, mayo 26, 2008

Cuando era chica creía en Dios

Ahora creo en el dios de mi abuela. Ella, que ahora está preocupada: "¿me tendré que sacar las extensiones para entrar al quirófano?" Durante cuarenta años mi abuelo la esperó en el auto, una vez por semana. Leía el díario mientras a ella se le secaba la tintura o le rehacían la permanente. Ahora él la espera en el living: la peluquería queda al lado de su casa.

1 comentario:

Jaramillo dijo...

Muy tierna historia. Posta que no estoy para leer este tipo de cosas en días nublados.