sábado, abril 05, 2008

“Podés dejar de silbar que son las seis de la mañana”

A pronunciar ese texto ridículo, a los gritos, me obliga mi vecino Mozart. Sólo el grito de “lo podés poner en silencioso” prorrumpido por Nicoleta a un pibito que jugaba con su celular en un viaje larga distancia, puede superarlo en ridiculez. Oh, yo no estoy acostumbrada a defender mis derechos de ese modo. Necesito ayuda masculina o de amigas virulentas.

5 comentarios:

nicoleta dijo...

A mi juego me han llamado: educando al ciudadano. Tenés que identificar de dónde viene la música, tocarle timbre y amenazarlo. Como sea, pero amenazarlo. Mi táctica fue hacerme amiga del vercino asesino. Por ahí te sirve.

Danixa dijo...

Y yo, yo voy a cachamay y descargo toda mi ira contenida con Mozart. Y de paso nos vemos. Hasta maby paso por la peluquería y hago combo: catarsis, visita y nuevo look.

mercedes dijo...

daaale

[ Jë ] dijo...

"lo podés poner en silencioso”.
Desde que aparecieron los celulares con mp3 (y parlante externo) ya nada volverá a ser igual :(

Anónimo dijo...

Solo comparable a mis discusiones eternas con los vecinos que sacan la basura a cualquier horario y/o los vecinos de mi edificio que no cierran la puerta con llave (ni sin ella) y/o la portera de al lado que cuando barre o baldea SU vereda tira toda la mugre en MI vereda o cordón y/o los dueños de mascotas que cagan MI vereda y no la puerta de SU casa, etc.,etc.,etc. Como verá hay mucho soberano por educar!!. Hay veces que tengo ganas de salir como Michael Douglas en un dia de furia!!... pero me contengo..sé que suena un poquito facho, pero hay gente que saca lo "pior" de mí, vea. A "virulenta" no me gana "nadies"!!
Ana