lunes, marzo 31, 2008

mozart, mi vecino

Mi vecino, en cambio, escucha música clásica, a todo volumen, invadiendo de arriba para abajo todo el patio de luz. Me encuentro con mi vida diaria musicalizada como una película noruega mala o demasiado alegórica, una banda solemne mientras me lavo los dientes con cara de me estoy lavando los dientes, o me como unos fideos en la cocina con cara de me estoy comiendo unos fideos en la cocina. Es exasperante, sobre todo ahora que se le dio por silbar arriba de cada tema, pero silbar fuerte, tanto que yo bien lejos del patio de luz y con las puertas cerradas lo escucho. El sábado, en un momento de desesperación, le puse Buzzcocks a 100 y me encerré en el baño tapándome los oídos con dos dedos. Y ahí si que todo parecía una película noruega.

5 comentarios:

sebastian Kirzner dijo...

HOLA!!! Una nueva poesia se esta gestando, las raices de la ciudad digital se estan abriendo,
vamos a juntarnos y a producir.

Si tenes ganas, date una vuelta por aca y charlamos!

SAludos enormes

Sebakis.blogspot.com

Silencio dijo...

Lo mio fue peor. El sábado mi vecino me taladró de 8 de la noche hasta las 7 de la mañana al ritmo de la cumbia villera y el reggettón.

La compadezco, con conocimiento de causa.

Anónimo dijo...

gritale "boludo"!!!

un barrio mejor dijo...

aguante noruega

mercedes dijo...

hoy empezó c la opera, estamos en serios problemas....