lunes, diciembre 17, 2007

Dueña

Designada secretaria de actas en la primera reunión de consorcio de mi vida -porque soy joven y, dicen mis vecinos, los jóvenes tenemos linda letra-, recuerdo la experiencia de M y elijo escribir, sí, pero sin hablar. Aplicada escribiente, preferiría no hacerlo y sin embargo anoto palabras como asamblea, consejo, a designar, se consigna, carta poder, etc. Dada por terminada la asamblea a las 20.55, Mabel me invita, cuando quiera, a su balcón para disfrutar de la vista porque ella sabe que yo vivo en un lateral, y Sarita, que se enteró que soy periodista, me quiere regalar una colección de revistas Summa, que son de arquitectura pero no importa. Ahora tengo dos nuevas amigas en el edificio que, seguramente, odian la música a todo volumen.

4 comentarios:

Mandinga dijo...

Si no te interesan las Summa, por acá son bienvenidas.

Saludos

El pelado de Calamaro... dijo...

Como te tira tu pasado leguleyo...jajaa!!!
Huevo Fer, la batalla con el de la Renga se dirime en los estrados!!!

Nina dijo...

Buenísimo, nunca estan de más las amigas/vecinas que pueden salvar con una tacita de azucar.

voyeur dijo...

complotá!