martes, noviembre 20, 2007

Es el techo gastado con vigas de madera que se tuercen cuando
volvés a mirar y echás humo con torpeza de no fumador para contarme que
lo que hacen es mirar el techo a pesar de los cerros se incendian
afuera y te reís de la metáfora
yo no estoy ahí pero recibo los besos de ellos que no piensan en la vez que nos
tomamos tres whiskies para animarnos porque yo tampoco lo pienso y
vos estás muy contento en el departamento que te espera en barrio norte

cambia la trama del viaje cuando el que vuelve es el otro
acá alguien me llamó liberal para usar el champú de madrugada y se ocupó
de no dejar ninguna marca
no hablo de un calzoncillo sino de la palabra que puede
vaciar la cabeza un domingo por la tarde: antes el viento destrozaba
las uñas de gato pero todos sabíamos que no se habían muerto
son cosas que se saben como nadar contra las olas hasta el banco de arena y
saludar a papá para la foto.

1 comentario:

Funes dijo...

lo de las cosas que se saben...
genial...