sábado, septiembre 08, 2007

Hay que dejar la casa de doce habitaciones antes
de que el verano empiece y ensayar la obra de la familia feliz
que puede amontonarse en un dos ambientes para sacar
provecho del espacio que en invierno no rinde ni da de comer
ya sabemos: otros van a usar nuestra vajilla
vienen con mayordomo y a la señora no le gusta
el empapelado de la habitación en suite.

papá viajó cuatrocientos kilómetros durante dos años
lo veíamos los fines de semana
pero ya lo olvidamos y qué risa cuando te cuento que
mi hermana lloró en su cumpleaños de once
odiaba la torta con crema y nadie entraba en el living de turistas
ni una sola amiguita en el barrio en el que nadie vive

mejor no pensar quién usa las sábanas esta noche cuando
la escena está montada para que vos gires de un lado a otro
sin reconocer cuál es la casa propia
las dos queriendo hablarte mientras la señora de la tele
sale de atrás del decorado y las mujeres chillan y se aferran a
las bolsas con souvenirs de moda y miro a quién estás tocando
entre esta rodilla que tiembla y tu pantalón
hay un lugar inhabitable.

3 comentarios:

chongo-whatever dijo...

muy bueno, nico

paula dijo...

encantó, ferrr

Seis dijo...

Antediluviano.