martes, agosto 28, 2007

el beso de la araña mujer

Una nena pelirroja, ojos grandes y delineados, boca grande, nariz diminuta, hermosa y de dieciséis viaja en el subte con uno de pongámosle 22, poco pelo pero largo, voz tan alta que tengo que escucharla todo el viaje, el vagón entero la escucha, su voz que suena por encima de todos los rieles chirriantes. Dice pavadas. Y pavadas. Y muy fuerte. Toman cerveza. La nena se mira en un espejo que saca de la cartera y dice “Estas dos rayas en la frente son horribles. Me molestan, deben ser de llorar, ¿no?” él la mira pero no la escucha para nada, sigue con su monologo, se ríe, pero ella no había dicho un chiste. Hablan de cuando se conocieron el sábado pasado. El dice que ella lo buscaba pero él no quería darle bola. No entiendo por qué. En eso ella saca unas pastillas anticonceptivas y dice que va a tomarlas ahora, que sino se va a olvidar, que da igual el tema de la hora, que mejor ahora que cuando salgan del recital.

1 comentario:

n- dijo...

che, me copa esto.