martes, junio 05, 2007

Armonil, el día después

Pensé que iba a soñar con la mueca contenida de Nino Dolce, el único entrevistado que me ofreció un fino en vez de café -pero esto no lo puse, tampoco lo del billete blanco de Charly-, pero no, porque cuando me desperté no había ningún dinosaurio sino el recuerdo de la imagen de Ari Paluch. Este era el sueño:

Ari Paluch que me dice vos vas a ser la única que va a ver esto, sos una privilagiada, corte a: Ari Paluch viene corriendo desde la esquina convertido en Forrest Gump con el pelo, la barba, todo, pero muy de utilería, y estira los brazos para llegar a la meta y rompe la soga maratónica con el tórax y con los brazos en alto. Arriba: el cartel de llegada. Agitado, viene Ari con cara de Forrest y me dice: ¿me viste? sos una privilegiada.

Antes había soñado que mi chongo -que hace tres días no se puede mover por su operación y me deja durmiendo sola- no me invitaba a una mega fiesta en su casa. Triste.

Ahora estoy en el trabajo y me pongo rimmel.

1 comentario:

mariana terrón dijo...

nicolllllllllll, encontré este blog. me gusta. yo probé la melatonina para dormir, que también es relativamente natural pero no es vegetal. creo que es una hormona y es de venta libre. en el prospecto alertan sobre sueños anormales y aseguro que es verdad. sueños larguísimos, de viajes. genial. y sin los efectos de la mañana del clonazepan, que es ansiolítico y te deja tan boluda que ni te acordás de lo que soñaste. besos, saludos, abrazos

mariana