domingo, mayo 27, 2007

Mi nueva amiga

Quela, la portera. Tiene una imagen de la virgen de Luján en el living. Sospecho que es de las que se iluminan en la oscuridad. Su primera advertencia:
-No le llegues a abrir la puerta al vecino.
-¿Por qué?
-Porque el chico, eh, cómo te digo, bueno, parece que toca el timbre a cualquier hora pidiendo plata, tiene problemas de drogas, sabés.
-Ah, terrible. No te preocupes, Quela, que no le abro.

(Hoy vi al vecino, parece un buen chico, sacaba a pasear al perro. Espero que Quela no me haya visto sonreírle).

3 comentarios:

Lunita dijo...

no se te ocurra darle una tacita de azucar!!!
o peor: ir a pedírsela!! quién sabe qué sustancia blanca te puede ofrecer, el mocoso!!??

Danixa dijo...

O al revés: Pedile una tacita de azúcar. Quizá el mocoso te puede ofrecer alguna sustancia!!! Se llama Panoramix?

paula dijo...

prestaale,todo lo que va viene, nicoo