miércoles, enero 31, 2007

Crónica de una fuga

Me subo al subte con una sola cosa en la cabeza: como decirle a mi jefa, naturalmente loca, que renuncié y que mañana es mi último día en la empresa. Un poco atormentada entro en el vagón. Me fijo donde tengo que hacer la combinación y en eso veo que en la otra punta está parado un poeta medio famoso, que me encanta mucho lo que escribe. Que raro, verlo, él no me conoce así que puedo espiarlo de reojo y como leí todos sus libros, ahora mi situación parece tener las palabras de sus poemas, la clase trabajadora está llena de harina, me acuerdo, y me acuerdo también de una actriz que conocí, que decía que según quién venía a ver las obras en las que actuaba, ella cambiaba su mirada en cada función. El día que venía su mamá, hacía el recuento mental de todas las malas palabras que se decían, o cuando iba cierto amigo del PO, pensaba en el contenido social del texto y así. Estoy segura de que él se va a bajar en Carlos Pellegrini, pero sólo me bajo yo, y como hace un tiempo que no hago esta combinación, hago un pasito de baile dudando hacia donde tengo que seguir caminando. Creo que me ve por la ventana (papelón).
Al rato por Florida me cruzo a Silvia Delfino. Ya, cualquiera. Ella tampoco me conoce, nunca fui su alumna; la tengo de vista por haber compartido asambleas en parque Rivadavia, allá por el 2001, cuando ella retomaba con entusiasmo cualquiera de las pavadas que se decían ahí para construir alguna extraña teoría. Pasa caminando con un muchacho en bermudas, muy transpirado, que hace gran contraste con ella que parece no percibir el verano y está toda vestida de negro e impecable.
Después por Chacabuco, varios chicos de la empresa de telemarketers fuman en la puerta y uno come pastel de papas de un tupper sentado en la vereda. Cuando entro al Diario, me sirvo un vaso de agua y voy para el escritorio de mi jefa. Me siento y ella sin mirarme a la cara dice: “Ya se”.

6 comentarios:

fraudulenta dijo...

yo quiero tener un trabajo de periodista que odiar y del que desear que me boten, pero aún no consigo ni práctica. Hasta LUN (Las Últimas Noticias) me rechazó. Y eso que es el diario más pero más poco serio del país (pero es del grupo del Mercurio así que pagaban mejor).
Por cierto, la próxima semana voy a estar unos cuatro días (como desde la tarde del jueves hasta el domingo en la noche) en Buenos Aires. Y si no fuera mucho el atrevimiento, quisiera saber si me podrían recomendar qué lugares son los imperdibles de la ciudad. Yo quisiera mucho ir al Malba pero como voy con mi novio y él no se deja llevar a museos no podré verlo por dentro.
Por cierto, me sorprendió tremendamente eso de que Vicuña se va de putas, aquí todo el mundo la encuntra a Pampita poco menos que una diosa y que el otro es un ídolo por habérsela agarrado.
eso.
muchas gracias niñas
P.S.: si me quieren dejar datos mi correo es chococat_xxx@hotmail.com o j.huambachano.ojeda@gmail.com

Don Jhonson dijo...

Ufa, te vas de la editorial y no voy a saber quien eras!. Soy de otro piso y estaba intrigado. Me das una pista?. Besos y suerte

Anónimo dijo...

Ah, es un poema de Martín. Ahora le cuento que lo estuvieron observando en el subte.

bette dijo...

epa anonimo, mandarnos al frente asi? y desde el anonimato! buuu!

Anónimo dijo...

No¡¡¡¡¡¡ era un chiste. Igual no sé porqué nombrás a Silvita Delfino con nombre y apellido y no a M.
Saludos
Muy lindo Blog

bb y nicoleta dijo...

Sí, yo tampoco se por qué...
saludos