sábado, diciembre 09, 2006

Runaway girls

Cierran las ventanas y las puertas de madrugada y se van. Les dicen NO. Les repiten que NO. Alguna vez había que decirlo en serio. ¿A dónde? A Rosario responde BB, le gusta cómo suena, qué pena que ya existe en una portada. Nicoleta la sigue, arma el bolso con la luz apagada, bikini, pollera, libro, anteojos, cremas, lonita y ya.

¿Cómo puede ser que Fito le haya hecho una canción a Thelma y Louise? Que combinación fatídica. BB duerme. Nicoleta se pelea con un pasajero que escribe monografías con su celular. Tiqui, tiqui, tiqui, tiqui. "¿Podrías escribir en silencioso por favor?". BB sigue durmiendo. Va a hacerlo todo el viaje, para despertar fresca con su melena de comic alborotada y preguntar ¿ya llegamos?

"El hotel está por cumplir cien años, van a ver qué lindo". Ellas entran como niñas santas. La cúpula de bronce, escaleras de mármol, barandas de hierro forjado, conserje añejado con el edificio y tele catorce pulgadas: el partido suena de fondo. "Trescientos uno. Ah, pero el baño es compartido con otra pasajera, así que van a tener que dejar la puerta que comunica las habitaciones abierta".

Limonada en el río y fotos en el monumento a la bandera. BB con short y musculosa a rayas. Cruza las piernas. "Así me parezco a mi mamá, estoy igualita". Nicoleta con gorrito. Graciosa. Agua, pasan lanchas, leen. No están pensando en ellos.

2 comentarios:

l>S>D>A dijo...

Cuando cambia el entorno, lo único que cambia es el entorno. ¿O no?

¿Cómo escaparse de uno?

Saludo viajero.
P.

Bola Ocho dijo...

Por fin se pusieron las pilas nuevamente. Estos son los posts que las hicieron grandes, chicas. 1Enhorabuena!