viernes, agosto 11, 2006

Mano a mano

Compruebo la teoría: nunca se tiene a alguien tan cerca -ni siquiera a los amigos- como a los desconocidos en el subte. Preveo que estamos por llegar a la estación. Arqueo la espalda para que no me apoyen. Me apoyan igual. Siento movimientos extraños a mis espaldas. Apreto la cartera con un brazo, como me enseñó mi abuela. Siguen los movimientos extraños. Tengo ganas de gritar 'señores, tenemos un ladrón entre nosotros' pero no me animo. La billetera está, el celular también. Me debato entre denunciar y sentirme una radioescucha de Ari Paluch o quedarme calladita y dejar que las cosas sigan funcionando así. Aunque sospecho que algo falta en mi cartera. Salgo a la calle, me siento en un cantero, reviso: falta algo. ¡Nooooooo!¡Me acaban de robar Tuca, de Fabián Casas!

9 comentarios:

bb dijo...

jaaa, lo mejor lo acabas de decir por chat "un punga literario". Genial

Juanchi dijo...

pero que hdp! espero que po lo menos lo lea?
será el libro más buscado?

ladrón dijo...

el ladrón de casas

mamá Pata dijo...

¡Qué nivel intelectual el de los chorros argentinos!

Rex dijo...

Nooo. de verdad te lo robaron???
Ups. justo ayer iba leyendo tuca en el subte. pero yo no fui, eh.

voyeur dijo...

¿No te habrá hecho un favor?

dan brown dijo...

¡patrañas! el robo es falso. too esto es solo una operación blogera para vender más tucas (de casas)

Fideos y Fideos dijo...

me parece bien el robo de consumos culturales... Me corro un poco mas al márgen
De hecho quiero plagiar algunos post de este blog...
por ahora es solo la idea, cuando lo haga te avisamos...

Anónimo dijo...

el que roba a un ladrón...