jueves, abril 27, 2006

Cosita (s)

L dice que el mundo está cada día más teenager, que los chicos que nos gustan están cada día más teenagers -y los que no nos gustan también-, que nosotras estamos más que teenagers. Yo le creo.

El volante creativo vuelve a entrar en escena. Reaparece, tantea el terreno. Ya pasó el tiempo necesario para que volvamos a querernos por un rato. Le cuento que tengo un casamiento. Dice que me quiere acompañar.
-Y podemos ser novios por un día -ofrece.
-Bueno.

Le pido al hombre-de-mi-vida que un día de estos me secuestre, me rapte, me lleve con él. O que se venga conmigo a NY.
-Venite conmigo a NY, no estaría nada mal -ofrezco.
-Bueno.

BB ahora abona la teoría de GG que dice que no hay que tener sexo en la primera cita: pocos superan la prueba del desayuno sin sentir que el otro es un total desconocido.
-¿Y en la segunda cita?
-Bueno.

3 comentarios:

Funes dijo...

Bartleby ahora tiene polleras...

manooko dijo...

me pregunto

si es que alguna vez se supera esa prueba por mérito propio

muchas veces puede ser un tierno acostumbramiento, o acostumbramiento un tanto más violento.

y que violento
senoras y senores

darse cuenta
que uno es el desconocido

y no el otro!

penelope baires dijo...

casi siempre es mas facil encarar las noches que las mañanas y las segundas citas que las primeras.