jueves, marzo 16, 2006

Las cosas tienen movimiento

Hoy se rompió la cafetera que me regalaste para que te hiciera el café con leche de la mañana. Me gustaba hacerte el café con leche de la mañana. Mucho. Pero se rompió. Ups, dije, qué pena. Y renové mi fe en los mensajes domésticos.

5 comentarios:

bb dijo...

Es el abismo cotidiano, el que ven Adelia Prado, Puig....

Funes dijo...

¡Vaquita,
vaquita,
vaquita,
vaquita!

Nessie dijo...

una amiga decía "son señales de los dioses griegos"... reencarnan en electrodomésticos...

manooko dijo...

a veces

estas cuestiones
de recuerdo


salen en cuotas
como los electro
domésticos

tan atono
con nuestros recuerdos domésticos

y así sucesivamente.


es imposible que
no
me guste

el café.


beso

m.

Ramón Paz dijo...

la destrucción de electrodomésticos es un gran ejercicio de exorcismo. espanta todo el pasado. sale caro, pero funciona.