martes, febrero 14, 2006

Nocturna reflexión

Después de que un borracho me llevara puesta en la esquina de Córdoba y Gascón y me gritara "¡puta!" en la cara y después de estar una hora veinte callada, pensando en las razones del choque, del borracho, de mi propia excitación infantil corriendo por avenida Córdoba, de las por lo menos cuatro conversaciones diferentes que entablaron mis amigas durante ese tiempo, y hasta de la tortilla española que me pedí, pude articular la siguiente frase:

Siento que la realidad me golpea.

Menos mal que nunca me tomé demasiado en serio la idea de ser una intelectual. Nunca hubiera podido abrazar el pensamiento especulativo.

8 comentarios:

Nicola dijo...

Eso sí, la tortilla estaba riquísima.

Sí, yo, ¿quién más? dijo...

Si encuentor ese borracho, lo mato.

chocante dijo...

yo soy ese borracho, desalentado, desesperado, pero claro que no sos la puta, sino el motivo del choque con lo real, gracias por advertirlo, verás que internet revela las caras

Anónimo dijo...

vos no sos el borracho, vos sos un salame.

desencajada dijo...

ay, no entiendo nada. Y los elogios desmedidos, las adulaciones obsecuentes y los piropos inverosímiles?. Basta de literatura elípitica!

fequin dijo...

La realidad, en general, es golpeadora. ¿Habrá algún centro de ayuda para eso?

bb dijo...

El tema es que a veces a uno le gusta cabecearla un poco, tirarse de cabeza y aterrizar en el asfalto...

Zedi Cioso dijo...

"Mi vida es como si me golpearan con ella".
Fernando Pessoa