jueves, enero 05, 2006

Piropo

Una pollera blanca y las escaleras mecánicas de la estación Pasteur, viento sin aviso que lo levanta todo y unas manos que intentan controlar el vuelo. De pronto, un grito: "Mirá, una Marilyn del Once".

1 comentario:

Josefina dijo...

Me encantó!
Besos para vos. El blog está genial.