lunes, enero 30, 2006

El tigre y el diente de león

"Esto es como nadar en chocolate” le dice y se tira al agua arrastrando a su hermanita de los pelos. Ella llora y nosotras sonreímos como dándole animo. En el día tomamos sol, espantamos mosquitos con el abanico (antes de que se lo comiera el perro) nos metemos al río, hacemos asado, nos sentimos invencibles amazonas o sirenas. Más tarde, con el plato lleno de huesos y el vaso vacío, nos entristecemos de golpe. Con los ojos enrojecidos por el fuego, volvemos a contarnos las mismas historias.

3 comentarios:

Terra dijo...

Las primeras sirenas, antes de la confusión entre las palabras griegas "ala" y "aleta", eran mujeres mitad pájaro y hacían naufragar a los marineros para comérselos. Por eso cantaban en la costa arriba de una pila de huesos.

Bola Ocho dijo...

Qué lindo escribís, piba. Es un placer leerlas... a las dos.

bb dijo...

Gracias bola 8. Sos nuestro commentador estrella.