sábado, enero 14, 2006

Antes de la primera quincena

Puede parecer pesadillezco, pero no lo es para mí. Alejarme un poco de la vida mundana y licenciosa, realmente me venía muy bien. Y lo digo desde el corazón mismo de San Clemente del Tuyu, donde estoy de vacaciones con mis padres. Cómo llegué no viene al caso y además lo que quería contar no son los días acá, sino las noches. Donde realmente aparece el lado oscuro, tremebundo y pesadillesco del lugar. O por lo menos así me sucede a mi.

1
Sueño que soy un nenito chino que no tiene casa ni nadie que lo quiera. Finalmente encuentro una casita muy linda que resulta ser de una geisha. Vivo ahí con el temor de que vuelva y me encuentre. Veo fotos de ella y tiene una cara alucinante, temo que vuelva y me quiera hacer el harakiri (algo difícil de que te haga otro, pero es la lógica de la pesadilla, no se, funciona así). Después de unos días ella vuelve y no se enoja, así que nos quedamos viviendo ahí los dos. Este termina bien.

2
Sueño que estoy viendo una película donde hay un hombre, un serial killer tipo Terminator, programado artificialmente para matar. Esos que pase lo que pase logran llegar a cometer su encargo criminal. Lo único es que el hombre en cuestión es mi papá, que encima está con la misma ridícula malla turquesa con la que se pasea por San Clemente.

3
Sueño que viene a verme a mi casa mi primer novio (no el chico al que le di mi primer beso en primer año del secundario y que después descubrimos que también era amigo de Nicoletta, sino el primero más de grande, con el que salía cuando estaba en el CBC, un chico divino, pero que estaba completamente deprimido. Pobre. Le costaba horrores salir de su cama) me declaraba su amor y yo aceptaba convencida de que lo nuestro esta vez funcionaría. Después de unos minutos de sentirme dichosa, él me decía “Bueno, pero ahora me tengo que ir” y yo “No, pero por qué, quedate, podemos comer algo, ver una película, no se” Y él “No, no, me voy porque mi mamá pidió empanadas en mi casa y se van a enfriar”. ¡¡Y se iba!!

Estas sí que son pesadillas, eh. Y no los abdómenes inflados de los hombres y mujeres que vacacionan en estos lares.

1 comentario:

cheese cake dijo...

el primero tal vez se deba a las influencias de la "excelente" memoria de una Geisha!!!!