martes, enero 31, 2006

Amanecer mixto en el Once

Ponerse champú, enjuagarse el pelo, pasarse la mano por la pierna, analizar la situación, decidirse por la rasuración de inmediato y, de pronto, ver espuma de afeitar -y de la cara- junto a la crema reafirmante. Ventajas de tener un hombre en casa.

3 comentarios:

Bola Ocho dijo...

Ay, tan bien que venían... ¿Así que la espuma de afeitar es una de las ventajas de tener un hombre en casa? Me hacen acordar a que para algunas la diferencia fundamental entre un vibrador y un marido es que el marido sabe hacer asado.

autobombo dijo...

Y, bola ocho, si ese hombre duerme en la habitación de al lado con tu roomate e inhibe tus posibilidades de andar en bolas por la casa, creo que la espuma de afeitar es un buen negocio, no te parece?

Bola Ocho dijo...

¡Ah! Pero entonces el hombre en casa es ajeno, como las vaquitas del arriero. Entonces es como bien dijo Yul Brinner: "Más vale crema de afeitar en mano, que maraña de pelos en el lavabo."