jueves, noviembre 10, 2005

Inspiración






Siempre pienso que espiando a mis vecinos se me va a ocurrir alguna línea, algún verso. Últimamente no se me ocurre nada, pero no puedo dejar de espiarlos. Soy una voyeur del Once.

2 comentarios:

BB dijo...

Igual tenes suerte. Mirar a mis vecinos de enfrente es un fiasco total. Abren la ventana solo lo domingos, sacan la cabeza con un cuidado extremo y achinando los ojos como si fuera a caérseles la nariz, o la boca, o algun ojo. Es un edificio viejo, y los que viven ahi tienen como dosmil años cada uno...

paula dijo...

què balcones primorosos