miércoles, octubre 05, 2005

La traición de Rita Hayworth

Ayer casi me pisa el hombre más lindo del mundo (ok, podría hacer un listado de hombres-más-lindos-del-mundo). Reconozco que últimamente camino algo distraída. Él frenó a centímetros de rozarme la rodilla -que tenía descubierta-; y me miró fijo. Creo que temblaba. Yo lo miré fijo, temblaba. Entonces sudeció: nos enamoramos, fue un segundo.
Él debía bajar de su auto, preguntarme "estás bien?", invitarme a un refresco. Secuencia que luego le contaríamos infinidad de veces a nuestros hijos.
Pero él sólo puso primera y me esquivó. Maldito Hollywood.

2 comentarios:

luck dijo...

que garròn, ya le habìa pasado a Clint con Meril en " Los puentes de Madison"...siempre hay un cobarde...pero nunca seràs tù, querida.

lilitagrassi dijo...

el chabón habrá pensado: "rajo antes que esta perra me tome la patente y me denuncie en el programa de graña"
mala época para el amor...