domingo, octubre 23, 2005

Conciencia cívica

Mientras Betty, nuestra chica especializada en cine y teatro, se encuentra sumida en su misión especial -dar cuenta, con seguimiento, estadísticas, análisis a lo Bonelli y demás, de los resultados electorales en Salta- y W. me escribe desde la baticueva de Cris Kirchner; yo, apostada frente al televisor, con cierta euforia democrática, y con ganas de ejercer mi ciudadanía, de pronto me entero, gracias a la labor de los agudos corresponsales de la señora de Noble, ¡que el catering de estas elecciones es un desastre!: los sanguchitos del bunker de Chiche están resecos, las gaseosas de López Murphy no tienen gas, Lilita suprimió los dulces y Macri está más preocupado en triturar papelitos que en arreglar la máquina de café... En fin, siempre nos quedará el Faena.

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