jueves, septiembre 22, 2005

Depois melhora

Betty se acomoda de cara al sol. Yo me quedo en musculosa y digo, como si fuera original, qué lindas se ven las cúpulas de Monserrat desde esta terraza. Pedimos nuestro almuerzo. Betty se vuelve a acomodar, yo hago una enumeración mental de las bikinis que tengo en el cajón, ella se queda pensando a qué lugar de Brasil podríamos huir.

-Nuestra vida no está tan mal, no?
-No, para nada.

Y seguimos tomando sol.

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