jueves, agosto 04, 2005

Recolección nocturna

Salgo del cine a la 1 de la mañana y camino por Corrientes hasta mi casa. Todos los días camino por Corrientes hasta mi casa. Pero nunca me sucedió, por ejemplo, que se me plantara un exhibicionista a sólo unos centímetros. Hubiera preferido que fuera uno de los de Angelo Paolo, así, con sobretodo, glamoroso. Chac, chac. Pero no, el tipo, de jogging, pela mientras saca la lengua y hace una mueca que imita una sonrisa libidinosa. El detalle: lo hizo en la puerta del Teatro San Martín, junto al afiche de Enrique IV, la obra de nuestro gran sobreactuador argentino Alfredo Alcón. Miré, sí, y después corrí. Corrí dos cuadras y llegué a la puerta de un Farmacity. No sé por qué, pero las farmacias me dan cierta seguridad. Y el tipo de guardia estaba ahí, asomando su cabecita por la ventanita que le dejan abierta por las noches. ¿Por qué asomaba su cabeza? Porque una mujer quería comprar un champú contra la caspa ¡a la una de la mañana! Eso sí que me dio miedo. Y seguí camino a casa. Para tranquilizarme compré unas flores (mentira: me las compré porque nunca un hombre me regaló flores. Dicen que "no soy del tipo de chica a la que le gustarían las flores". ES verdad, no me gustan tanto, pero sí que me las regalen. En lo posible margaritas, que son las que compré, a la una de la mañana). Me distraje con el camión de la basura que ¿avanzaba? marcha atrás y en eso, por cruzar sin mirar, me atropelló una bicicleta. Calma, no me pasó nada, pero sí a las flores. Ellos tienen razón. Así que le regalé el ramo a mi atropellante. No entendió mucho pero dijo "gracias, se las llevo a mi mujer". Y llegué a casa. Y ya no había más vino en la botella. Ni ganas de ponerme a pensar por qué mi vida está así, extraña (y hostil). Y me fui a dormir. Y soñé cosas tremendas, que no voy a contar.

4 comentarios:

esteban dijo...

Aupa el ánimo.
Chicas, las leo desde siempre y quiero decirles que me resultan absolutamente adorables. Las dos se merecen lo mejor: Novios lindos e inteligentes; margaritas; vasos de vino medio lleno; auspiciosas carreras como cantantes; profundos encuentros con jóvenes pornógrafos; nadias comanecis; reencuentros con ex novios-primeros besos; flash-dances; cero ilegalidad; y una repentina sequía que haga que el fango sea sólo tierra seca y dura.

lowfirocker dijo...

jajajaja, la versión pequeña de After Hours!
está loca loca Buenos Aires, eh
no te preocupes
no sos vos, son ellos

Anónimo dijo...

es un texto hermoso
ah!

BB dijo...

Esteban, no te conozco pero gracias por tus comentarios, eres un fiel amigo de la casa.