miércoles, agosto 17, 2005

No más sans culotte (nada de reflexiones profundas)

(Pasó el momento lírico. Comprendimos que los versos alejan a la masa. Y no somos elitistas. Volvamos al tema que más público atrae, ya que nos debemos a él: los banderines).

Entré al mundo del culotte. Casi sin querer. Yo no era una chica moderna: lo mío seguían siendo las tangas. Hasta que me animé, metí mi mano en una fuente transparente -así se exhibe le lencería en Palermo- y saqué un culotte. Un culotte estampado con frutas y verduras. Será un nuevo concepto en ropa interior. Tal vez una sandía jugosa que asoma en la curva de la espalda resulte tentadora. Mmmm sexy. "Además te agarra bien", agrega la vendedora que seguramente luzca el suyo, con hortalizas. Sigo revolviendo. Culotte con comic. Interesante para noches solitarias. Un culotte con lectura incorporada. Splash, bang... un cin city a lo caro cuore y en colores. Ok, lo llevo. Ah, y con la camisetita haciendo juego por favor. Quiero ser una completa chica culotte.

4 comentarios:

robespierre dijo...

J´adore le culotte!!!
Et plus, les sans culotte!

Merci pour avoir changer de theme. La poésie c´est tres ennuyer.
Au revoir.

BB dijo...

En mi epoca lo llamaban bombachudo y era lo que se usaba abajo del Jumper. Me acuerdo que el mío era de estrich azul marino. El nombre siempre me pareció horrible, pero debo reconocer que había algo sexi en esa prenda puberil...

lowfirocker dijo...

a mi ex novia le compre un culotte en once

me gustan porque son como la sublimación de una buena mano sobre el cachete

ese pedazo de tela que está ahí para palparla, siempre y entera

los culottes hacen bien a la pareja

Fernanda dijo...

Yo también descubrí el culotte hace poco y aunque me balanceo en la delgada línea que me separa del tercer anillo, me pasó que un señor me apodó "La reina del culotte", después de verme con uno de encaje puesto. Hay que usarlo con actitud.