miércoles, julio 20, 2005

Numerología

Hoy se me dio por el método Fresán: necesitaba organizar algunas ideas sin mayor esfuerzo pero dando la sensación de que lo que escribo exige todo un trabajo intelectual.

UNO.
Estábamos hablando con Betty. No podía ser de otra cosa que del Fango. Y descubrimos que uno de los efectos secundarios de enfangarse es que una puede convertirse en la estatua de la Justicia: cuando todo indica "runaway train" (sí, por momentos las letras de grupos que tuvieron sus cinco minutos de "habemus fama" me toman por asalto); decía, que cuando todo grita que debés huir, vos te quedás paradita, ahí, con cara de nena boba y los ojitos vendados, cegada por el fanguista. Sí, hoy me sentí con las balancitas en mis manos.

DOS.
Es el día del amigo. No nos gusta hacer espamento ¿no? Pero cuando lo vi a W reciclando números de telèfono porque se dio cuenta de que se acercaba la noche y no tenía "programa con amigos" y que se sentía como en Navidad, escuchando los fuegos artificiales de los vecinos, y que los celulares habían colapsado de tantos amigos que tienen amigos y que ya no se podìa reservar mesa en ningún lugar porque los amigos habían copado la capacidad gastronómica de la ciudad y que por suerte a mí me habian llamado dos amigas (uff, què alivio) que ya me tenìan incluída en su "programa de amigas" y que W seguía ahí, junto al telèfono, preguntando "què vas a hacer hoy, loco", seguido de "ah, bueno, nos vemos otro día"... Digo, después de todo esto, me di cuenta de que el día del amigo es emocionalmente agotador.

TRES.
Pero por suerte W tiene amigos. Sucedió que nos tomamos juntos el subte. Y, de pronto, se le iluminó la cara. Dijo W con ojitos brillosos: "Ahí hay un amigo mío". Miré a un hombre de piel arrugada, pero no. EStà bien que W sea el conservador más joven de la Argentina, pero igual tiene amigos de su generación, muchachos. "Lucas, se llama Lucas", me dijo (tímido). Grité "Lucas", entonces, cual celestina, y Lucas, el amigo del subte, sonrió. "Feliz día", le dijo W. Y Lucas, con La Nación en la mano y un sobretodo muy elegante, volvió a sonreír. "Felíz día", replicó. Juro que se me estrujó el corazón y agradecí que Dios (si, dios todopoderoso y magnánimo) nos haya mandado un subte saturado de gente, obligándonos a esperar al siguiente, ese que traìa un amigo para el día del amigo de W.

CUATRO.
Al final W tenía muchísimos amigos y toda historia emotiva y dios todopoderoso y los vagones de subte, no tienen sentido: terminó, dice W, acostándose a las seis de la mañana después de una jornada nocturna en honor a Roberto Carlos. Pero a mí el corazón ya se me había estrujado. Cosas que pasan por ser una chica de Once Sensible.

CINCO.
Sí, son todos unos fanguistas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

voy entonces a cumplir con los postulados del blog. va la obsecuencia, entonces. chicas: no las conozco del todo ni muy bien, pero por lo que leí que escriben y escribieron me parecen adorables. tengo una sensación: que si logro conocerlas y tratarlas más allá de una charla nocturna en algún bar, donde es muy probable que mi única intención sea ganarme su simpatía para terminar dándoles diez mil besos deliciosos, voy a terminar perdidamente enamorando de ustedes. no sé por qué creo que si logro adentrarme un poco más en sus almas, en sus pensamientos profundos y gustos y dudas sobre la vida, entonces voy a estar frito, después de descubrir que lo intuía era cierto. que detrás de estos escritos lúcidos y divertidos, de esos vocativos a lo bucólicas de virgilio, hay un par de mujeres irresistibles que seguramente cumplen con más del 87 por ciento de las condiciones que imagino debe tener mi princensa azul, mi dama ideal con la que sueño pasar los pacíficos años de mi vejez, en fin, la hipotética madre de mis hijos.
epa! al final el comment no fue un elogio desmedido. sino solamente un piropo inverosímil.

jimmy botón dijo...

¡Anonimo cursi!

autobombo dijo...

Anonymous me confunde con sus palabras y luego recuerdo. Esto es autobombo y la gente tiene que adularnos. No aprendo más, soy una presa fácil de los fanguistas. Uno que le declara el amor a dos a la vez da que sospechar, no?