jueves, julio 14, 2005

Missing Betty

Betty ya volverá. Ayer la vi, hiper concentrada, en su trabajo nuevo: una redacción gigante como de esas que se ven en las películas -siempre trabajé en revistas, que son como rotiserías, así que la onda escritorio a lo Luisa Lane me despierta cierta envidia-. Y me fui y Betty seguía ahí, jugándose su futuro periodístico. Peró volverá y seremos autobombo.

2 comentarios:

Luisa Lane dijo...

Este es un momento para mi, de mucha necesidad de autobombo. Nada mejor que este post. Gracias, gracias, gracias. Volveré muy pronto, y deschavaré a unos cuantos con mis historias de nalgadas. Mi título será "cuando una nalgada derrapa una bonita amistad" o "Esa nalgada fue el comienzo de una bonita amistad". No estoy segura.

Anónimo dijo...

Yo también vi a Luisa Lane; el rostro encendido, sus redondeces cinceladas por el jean color durazno... La tímida chica del off se ha subido a cantar sobre el piano. Créanlo. El personaje le sienta, no la volveremos a ver por el barrio.