viernes, julio 08, 2005

me gustó mogollón

En lo que sigue, una amiga y corresponsal de autobombo, se animó y escribió la primera crítica de nuestro pequeño blog. L. D. nos cuenta sus impresiones de la lectura -un tanto tardía- de un indiscutible clásico: J. D. Salinger.


Leí hace poco El guardián entre el centeno de J.D. Salinger. Compre una edición nueva de edhasa, traducida en españolisimo con cosas como horterada, hacer el indio o el ganso, las tías: la mar de guapas etc. Creo que no hace falta explicar la irritación que produce leer o ver películas en esa traducción.

Una cosa que me pasó con este libro es que me di cuenta que Holden Caulfield el personaje, es un verdadero gruñón. Esos muy comunes. Odian el cine y pueden estar cinco páginas hablando de Gary Cooper o Laurence Olivier. Bueno, en realidad, Holden odia todo: el colegio, las chicas – casi todas sin ningún tipo de inteligencia-, el teatro, la música asi o asa, etc-
Pero lo curioso es que no podía dejar de leer al fastidioso Caulfield. Si, muchas veces lo quería matar, era como la verborragia critica de Woody Allen o ese tipo de cosas a lo cual hay que sumarle el español madrileñon de la traducción.

Me hubiera gustado leer a Salinger en inglés. Estoy segura que sería otra cosa completamente distinta. Pero yo tenía la traducción de Edhasa.

Si tuviera que decir algo de este libro creo que podría hacerlo en dos reglones: un gran fastidio pero imposible de dejar de leer. La verdad es que no sé cual era el motivo pero eso fue lo que me pasó.

Sin embargo, no pude evitar pensar en otras cosas que me hagan entender el porque del encanto Salinger. A la mitad del libro no habían pasado mas de 20 horas de la historia. Claro, mil digresiones quejosas. Igual todo buenísimo, salvo que yo, como pasa siempre con el contagio del “tipo” de lo que se lee, me fastidiaba todo el día en español.

El problema es que decir estas cosas si o si es naif porque Salinger es un “gran maestro”. Es muy hablado y entonces no se puede obviar todo lo que está dicho. Pero bueno. Así es.

1 comentario:

lowfirocker dijo...

Hay una edición local con traducción argentina (en realidad neutral, sin galleguismos) que la rompe. "El Cazador Oculto", se llama. Y es mucho más disfrutable que "El cazador...", siendo el mismo libro! Lo que es una buena traducción, eh.