miércoles, julio 06, 2005

Efecto H

Ayer el cierre terminó más temprano que lo normal. Distendidos, contentos porque no, decidimos ir a The cloover ( se escribe asi?) a beber algo, a ganarle unas horas a la noche. Y allí permanecimos, hasta que las simpáticas mozas y los fornidos barmans empezaron a bostezar ya demasiado ostentosamente. Devueltos a la calle, el frío nos empujó a algunos al auto de -lo llamaremos-A. Avenida de Mayo se hizo Rivadavia, del 1000 fuimos hasta el 6000 y desenvocamos en un pequeño apartamento sito en la calle Cachamay al cien. Ay, ay, ay. No sabíamos lo que nos esperaba. El espantoso efecto Harrinton. En vano los esfuerzos de A por ser amable. En vano las graciosas anécdotas de nuestro amigo oriental (que también estaba en la velada). Con solo unas pocas frases descriptivas, dirigidas a nuestras personas, este hombre ha logrado hundirnos. La caida en la más patética de las depresiones se hizo presente, la más horrorosa crisis existencial, inevitable fue.

Ninguna crema con retinol, ninguna clase de local power lograrán revertir la situación.

9 comentarios:

autobombo dijo...

quiero detalles de la depresión para consolarme cuando me toque recaer en el pozo...

viernes crusoe dijo...

Botox y Prozac.

La casa invita.

autobombo dijo...

el botox dónde? ya sé, menos labios...

L. Salazar dijo...

Hubo quien dijo que que todo "sonaba" agarrado a su lugar...

x dijo...

"Un chasquido firme. Ruidoso, si, pero firme", dijo otro.

x bis dijo...

Alguien también escuchó algo así como: "Mi trasero también era muy elogiado".
Esa sí que fue una velada de locos.

Trapituchi dijo...

Hoy es domingo y todavía no logramos recuperarnos del efecto H.
Las secuelas de esta epidemia son terribles. Hemos pasado horas frente al espejo repitiendo frases Hamletainas como: "Yogurt ser o postre sandi?"
Contamos una por una las monedas, todos nuetros ahorros para la lipo y quiza si alcanza para el lifting que nos dejará el rostro como una moquette recién colocada.
Si algunos van a pelo por pelo por qué negarnos a los avances de la medicina. Viva los cirujanos plásticos! Aguante el Local-pump!

vie. dijo...

"Recuerdos de la nalgada en gimnasia localizada"

Anónimo dijo...

yo palmeo a domicilio.